¿Cómo lees?

¿Cómo lees?

La Biblia... su presentación.

¿Cómo Lees? La Biblia

LA BIBLIA…SU PRESENTACIÓN

 La Biblia está dividida en dos partes:

La primera parte, llamada Antiguo Testamento,
escrita antes de la venida de Cristo.

La segunda parte, llamada Nuevo Testamento,
escrita durante el primer siglo de nuestra era.

En general, el texto está presentado en dos columnas.
Las divisiones arbitrarias llamadas “capítulos” se indican
con números en negrita; las subdivisiones llamadas “versículos”
se indican con números impresos normalmente en el margen.

Estos últimos fueron introducidos
para facilitar la localización de un texto en el libro.

 Un ejemplo:

Evangelio según Mateo, capítulo 7, versículo 24,
que puede abreviarse como Mateo 7:24,

significa que, para encontrar esta cita en su Biblia,
la debe abrir por el Evangelio según Mateo,
pase las páginas hasta la división 7 en negrita,
y busque en esa división el número 24 donde leemos:

«Todo aquel que oye estas palabras mías, y las cumple,
será comparado a un hombre prudente
que edificó su casa sobre la roca».

LA BIBLIA…SU COMPOSICIÓN
EL ANTIGUO TESTAMENTO

Dios ordenó a Moisés, 15 siglos antes de Cristo:
Y Escribe esto para memoria en un libro
(Éxodo, capítulo 17, versículo 14).

El libro de la revelación divina comienza así a ser escrito.
Cada vez que fue necesario, el Espíritu de Dios se apoderaba
de un hombre que no era más que un instrumento
para continuar la escritura.

Cuatro siglos antes de nuestra era,
habló el último de los profetas, Malaquías.

Israel era el custodio del Antiguo Testamento,
que constaba de tres partes:

1. La Torá (Ley de Moisés).
2. Los Neviim (los Profetas).
3. Los Ketubim (Salmos y otras Escrituras).

Este incluye los 39 libros que se encuentran en todas las Biblias.
Después de su resurrección, Cristo se referirá a estas tres secciones

Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

(Evangelio según Lucas, capítulo 24, versículo 44).

Ya en la primera traducción al griego del Antiguo Testamento,
250 años antes de Cristo, se añadieron al texto sagrado
algunos libros profanos: los libros “apócrifos”, más tarde llamados «deuterocanónicos», que no tienen nada en común con la revelación divina, pero que para muchos tienen un valor histórico y moral.

Los encontramos en algunas traducciones de la Biblia.

Las citas del Antiguo Testamento abundan en el Nuevo Testamento;
se citan casi todos los libros del Antiguo Testamento.
Cristo y los apóstoles se refieren a ellos como autoridad.

En cambio, nunca citan los apócrifos o deuterocanónicos,
que conocían pero que no formaban parte del canon hebreo.

EL NUEVO TESTAMENTO
SU COMPOSICIÓN

El Nuevo Testamento Está escrito casi íntegramente en griego,
lengua entonces muy extendida en todos los países mediterráneos.
En esa época se cumplió la Buena Nueva de Aquel a quien anunciaba
el Antiguo Testamento y se proclamó el evangelio.

Los apóstoles anuncian el mensaje de Jesucristo, nacen comunidades y, para fortalecer su fe, se les envían cartas: 21 epístolas.

Dios suscita a cuatro hombres para que nos comuniquen
el relato de la vida terrena de Jesucristo que encontramos
en los 4 Evangelios:

1. Mateo, un recaudador de impuestos, apóstol de Cristo,
escribe hacia el año 40 y presenta al Mesías bajo diversos aspectos.

2. Marcos, hijo espiritual del apóstol Pedro, escribe hacia el año 61
y nos habla del siervo perfecto,

3. Lucas, un médico, compañero del apóstol Pablo,
escribe hacia la misma fecha y nos presenta a Cristo en su humanidad.

4. Juan, apóstol, escribe hacia el año 90 y presenta
un cuarto aspecto de Cristo: el Hijo de Dios.

A los Evangelios y a las Epístolas hay que añadir
los Hechos de los Apóstoles y el Apocalipsis, lo que da un total de 27 libros para el conjunto del Nuevo Testamento.

En la obra de cada hombre elegido, el Espíritu Santo estaba allí,
según la promesa de Cristo,

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre
enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas,
y os recordará todo lo que yo os he dicho.
(Evangelio según Juan, capítulo 14, versículo 26

Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(Evangelio según Juan, capítulo 1, versículos 13 y 14)

Los Evangelios para enseñarnos y recordarnos
todas las cosas que él había dicho:

Los Hechos y las Epístolas para conducirnos a toda la verdad.

Y el apocalipsis para anunciarnos lo que va a venir.

Ya no poseemos los originales: las persecuciones fueron terribles
en los primeros siglos de la Iglesia, y es seguro que los enemigos del evangelio hicieron todo lo posible por destruirlos.

Pero han llegado hasta nosotros más de 2.000 manuscritos
(fieles copias de originales), datados entre los siglos 4 y 15.

Estos últimos años se han descubierto manuscritos aún más antiguos, que confirman la exactitud del texto transmitido.



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